Terapia narrativa

Separar la historia dominante y reescribir lo que te sostiene
Terapia narrativa: tú no eres el problema
La Terapia Narrativa parte de una idea clave: el problema es el problema; tú no. Muchas veces vivimos atrapados en una historia dominante —“siempre fallo”, “soy ansioso”, “no valgo”— que selecciona solo las escenas que confirman ese guion y deja fuera las excepciones.
En consulta externalizamos el problema (le ponemos nombre y lo miramos desde fuera), identificamos efectos que tiene en tu vida y recuperamos momentos únicos donde ya actuaste diferente: pequeñas pistas de preferencia, cuidados, coraje o claridad.
Con ese material, re-autorizamos relatos más justos contigo: lo que te importa, tus valores y las habilidades que ya existen aunque el ruido no te deje verlas.
Conversaciones guiadas, documentos de identidad preferida y tareas pequeñas
Reautoría con pasos claros
Comenzamos mapeando la historia actual: cómo habla el problema, dónde se mete y qué te hace perder. Luego lo externalizamos (por ejemplo, “La Exigencia” o “El Miedo”) para poder negociar con él sin culpas.
Buscamos excepciones y escenas preferidas: decisiones, gestos y alianzas que ya han reducido su influencia. Con eso construimos documentos de identidad preferida (cartas breves, listas de logros, compromisos con tus valores) y, si tiene sentido, usamos “testigos externos” (personas de confianza o relatos de otros) que validen tu nueva narrativa.
Entre sesiones te llevarás tareas pequeñas: registrar escenas que contradicen al problema, ensayar diálogos con la voz crítica, nombrar apoyos, practicar acciones alineadas con lo que te importa.

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Demos el primer paso juntos
Cuéntanos qué necesitas y te propondremos la mejor forma de empezar, con horarios flexibles y opciones a distancia si lo prefieres.
Te responderemos con rapidez, explicaremos el plan y resolveremos todas tus dudas antes de la primera cita. Queremos que empezar sea fácil y que sientas acompañamiento desde el primer mensaje.
