Terapia MRI

Cambios simples y concretos que ayudan a desenredar bucles
Terapia MRI: cortar el bucle donde se mantiene el problema
La Terapia MRI se centra en lo que mantiene vivo el problema hoy: esas “soluciones intentadas” que, sin querer, lo alimentan (evitar una conversación, explicar de más, controlar el insomnio mirando el reloj, ceder siempre para que no haya conflicto).
En consulta mapeamos el circuito de interacción que se repite —detonante, respuesta, consecuencia— y localizamos el punto exacto donde un pequeño cambio puede romper el ciclo.
Trabajamos con intervenciones breves y muy específicas: dejar de hacer lo que no funciona (detener la solución intentada), prescripciones conductuales simples, tareas paradojales cuando procede y límites practicables que cambian la secuencia.
Evaluación focal, detener soluciones intentadas y tareas con registro
Un plan breve con prescripciones claras y medibles
Comenzamos con una evaluación focal para describir el problema en términos conductuales y definir la meta mínima razonable (qué tendría que pasar esta semana para decir “va un punto mejor”). Identificamos soluciones intentadas que no funcionan y acordamos pararlas o dosificarlas.
Después te propongo prescripciones concretas con parámetros claros (qué, cuánto, cuándo y cómo): por ejemplo, ventana programada para preocuparte, exposición breve y repetible, ritual de cierre para el insomnio, pausas estructuradas en discusiones, o invertir el orden de acciones que disparan el bucle.

Agenda tu sesión presencial u online
Demos el primer paso juntos
Cuéntanos qué necesitas y te propondremos la mejor forma de empezar, con horarios flexibles y opciones a distancia si lo prefieres.
Te responderemos con rapidez, explicaremos el plan y resolveremos todas tus dudas antes de la primera cita. Queremos que empezar sea fácil y que sientas acompañamiento desde el primer mensaje.
